SIMÓN.- Tal vez se pondría malo en el camino, y por no darle a usted pesadumbre... DOÑA IRENE.-   ¿Qué quiere usted? DOÑA IRENE.-   Y murió en el mar el buen religioso, que fue un quebranto para toda la familia... Hoy es y todavía estamos sintiendo su muerte; particularmente mi primo Don Cucufate, regidor perpetuo de Zamora, no puede oír hablar de Su Ilustrísima sin deshacerse en lágrimas. DOÑA IRENE.- Chucherías que la han dado las madres. 3. A caballo otra vez, y vuelta a correr y a sudar y a dar chasquidos... En suma, molidos los rocines, y nosotros a medio moler, hemos parado aquí con ánimo de salir mañana... Mi teniente se ha ido al Colegio Mayor a ver a un amigo, mientras se dispone algo que cenar... Esta es la historia. Start studying El Sí de las Niñas Acto 1. DOÑA IRENE.-   Ahora, niña, que quiero descansar un rato. Leandro Fernández de Moratín-El Sí de las Niñas (Adaptación) 7 tivo específico, el fomento de valores igualitarios y no discriminatorios por razón de sex o/géne- ro en los diferentes niveles del sistema educativo, estableciendo, para su cumplimiento, una se- rie de medidas, entre las que se encuentran la elaboración de materiales didácticos que sirvan ¡Rita! 0000026854 00000 n El sí de las niñas. DOÑA FRANCISCA.-   ¡Válgate Dios, qué moscas tan...! 0000001096 00000 n Es una obra teatral escrita en una prosa rítmica (en ésta abandona definitivamente el verso) y dividida en tres actos perfectamente relacionados con el tiempo de presentación. 29 El sí de las niñas: Acto III, Escena VIII “Don Diego interroga a su prometida” (Leandro Fernández de Moratín) B. LECTURA Para su lectura, se recordará la entonación necesaria en una interpretación teatral y la presencia de dos voces que reproduzcan dicho diálogo. Después de un rato, Simón se percata de que estaba equivocado, ya que él pensaba que el plan de don Diego era casar a doña Paquita, que tiene dieciséis años, con su sobrino, don Carlos. DON DIEGO.- Pues ya ves tú. DON DIEGO.-   Sí, pues ya se ve. 0000004790 00000 n Sinopsis: Francisca, muchacha educada en un convento, está prometida en matrimonio al casi sexagenario don Diego, por deseo de su madre, doña Irene. DOÑA FRANCISCA.-   ¿Nos vamos adentro, mamá, o nos quedamos aquí? Donde no hay facultades... Bien que, por lo que pueda tronar, ya se le está escribiendo la vida; y ¿quién sabe que el día de mañana no se imprima, con el favor de Dios? DOÑA FRANCISCA.-   ¡Ay, Rita! DOÑA FRANCISCA.-   ¿Me voy, mamá? 0000012328 00000 n Señor, el mayoral está esperando. CALAMOCHA se levanta desperezándose.) DON DIEGO.- Ya te he dicho que no quiero que esto se trasluzca, ni... ¿Estamos? Francisca Cruz Bernardo. Mira , llévalo así de las puntas... ¡Válgate Dios! 0000024140 00000 n Grandes clásicos de Andersen, Grimm, Perrault, ... Machistas, sexo, matrimonios, trabajo, colegio ... Frases famosas de grandes autores por temáticas, Recorrido por las etapas de la literatura española, Dichos populares y refranes tradicionales, Declaraciones de amor y cartas para dedicar, Amor, vida, salud, dinero de tu signo zodiacal en 2011, Web dedicada a los escritores multiculturales, Esquiar en Sierra Nevada: sol, nieve y mucha diversión. El sí de las niñas es una comedia que tiene..... actos. DON DIEGO.-   Buena edad... No era un niño pero... DON DIEGO.-   Hoy se ha dejado sentir el calor en forma. RITA.-   Voy a traer luces. El sí de las niñas - Acto … Se dio a conocer como poeta con el romance heroico en endecaslabos La toma de Granada, premiado … El sí de las niñas se estructura de la siguiente forma: está dividida en tres actos y, a la vez estos se ramifican en escenas. Aunque el novio no es muy de tu gusto... ¡Y qué fuera de tiempo me recomendabas al tal sobrinito! CALAMOCHA.-   Yo me entiendo... Pero, el novio, ¿trae consigo criados, amigos o deudos que le quiten la primera zambullida que le amenaza? SIMÓN.- Excelente. Cierto. Ya la ha visto, ya la han besado bastante una por una todas las religiosas, y creo que mañana temprano saldremos. ), Obras recomendadas de las distintas etapas de la literatura española, Clásicos literarios en formato ebook para descargar, Kafka, Hemingway, Agatha Christie, Sherlock Holmes. Abajo con todo. Ella es. DON DIEGO.- Y yo, aunque gracias a Dios estoy robusto y... Con todo eso, mis cincuenta y nueve años no hay quien me los quite. DON DIEGO.-   Ya lo creo. DOÑA FRANCISCA.-   ¡Ay! ¿Quién ha de mandar a los criados? 0000005821 00000 n (Se sientan DOÑA IRENE y DON DIEGO .) Para siempre agradecimiento y amor. DOÑA FRANCISCA.-   Bien, anda; y así que llegue... SIMÓN.- Así es la verdad. DON DIEGO.- No, yo ya sé lo que dirán; pero... Dirán que la boda es desigual, que no hay proporción en la edad, que... DON DIEGO.- Sí, hombre; algo más hay de lo que has visto. DOÑA FRANCISCA.-   Mire usted, así. SIMÓN.- Yo nada, señor. DOÑA IRENE.-   No pudiera, no señor. DOÑA IRENE.-   ¿Pues no ha de ser? SIMÓN.- Ello también ha sido extraña determinación la de estarse usted dos días enteros sin salir de la posada. DATOS DEL AUTOR a. BIOGRAFIA LEANDRO FERNNDEZ DE MORATN (Madrid, 1760-Pars, 1828) Poeta y dramaturgo espaol. Una niña educada, hija de buenos padres, no puede menos de conducirse en todas ocasiones como es conveniente y debido. A pocos días de haberle escrito, cata el coche de colleras y el mayoral Gasparet con sus medias azules, y la madre y el novio que vienen por ella; recogimos a toda prisa nuestros meriñaques, se atan los cofres, nos despedimos de aquellas buenas mujeres, y en dos latigazos llegamos antes de ayer a Alcalá. Pero es preciso, que estará con mucho cuidado la pobre Circuncisión. (Éntrase en el cuarto de DOÑA FRANCISCA .). Ahí le puse en la ventana del pasillo. Pero luego que nos casamos, dio en darle tan a menudo y tan de recio, que a los siete meses me hallé viuda y encinta de una criatura que nació después, y al cabo y al fin se me murió de alfombrilla. While there, Diego tells Simón that he … 0000001797 00000 n Casan a una muchacha de quince años con un arrapiezo de dieciocho, a una de diecisiete con otro de veintidós: ella niña, sin juicio ni experiencia, y él niño también, sin asomo de cordura ni conocimiento de lo que es mundo. Decía: ¿por qué no ha venido aquel señor? RITA.-   ¿Y tu amo? Y ella, que tiene mucha penetración, aunque me esté mal el decirlo... ¿Pues no da lástima, señor, el ver cómo se hacen los matrimonios hoy en el día? Por esta casualidad nos... RITA.-   No, por cierto. Don Eleuterio, el autor, es el compedio de todos los malos autores que escribían en aquella época, y su comedia un monstruo imaginario, compuesto de todas las extravagancias que se representaban en los teatros de Madrid. Todos. CALAMOCHA.-   Pero acabemos. Este escribió dando las gracias; uno de los improvisados cómicos le comunicó enseguida que todos, actores They stop in the town of Alcalá de Henares to stay for the night. ¿Qué hablas de siete u ocho años? El sí de las niñas (1806). Sanito estaba, gracias a Dios, como una manzana; ni en su vida conoció otro mal, sino una especie de alferecía que le amagaba de cuando en cuando. El argumento de esta comedia en prosa, en tres actos y escrita hacia 1805 es sencillo. RITA.-   Que nos fue acompañando hasta la ciudad... CALAMOCHA.-   Bien. DOÑA FRANCISCA.-   ¿Pues no he de llorar? Dígole a usted que me parece muy buena boda. El sí de las niñas (página 2) Enviado por Felipe Nast. DON DIEGO.- Que se haga hombre de valor y... SIMÓN.- Y bien, ¿qué? SIMÓN.- Pues ¿qué ha hecho? Como una plata era el angelito. Aquí me conocen todos: el Corregidor, el señor Abad, el Visitador, el Rector de Málaga... ¡Qué sé yo! Mire usted si dejó sucesión el bueno de Don Epifanio. SIMÓN.- Vamos, que no parece tan notable la diferencia. SIMÓN.- ¡Y pensaba yo haber adivinado! Con los hombres y las mujeres sucede lo mismo que con los melones de Añover. Conque ¿supongo que mañana tempranito saldremos? DON DIEGO.-   ¿Y qué? DOÑA IRENE.- El padre capellán y el rector de los Verdes nos han venido acompañando hasta la puerta. Pero Doña Irene está enamorada del sobrino de Don Diego, al que conoce por Don Félix, llamado realmente Don Carlos, sin saber esto Doña Francisca. DOÑA IRENE.-   ¿Hiciste las camas? Hijo de Nicols Fernndez de Moratn, estudi en los jesuitas de Calatayud y fue alumno de la Universidad de Valladolid. DOÑA IRENE.-   Muy bien. 0000002247 00000 n Learn vocabulary, terms, and more with flashcards, games, and other study tools. Acosada la señorita con tales propuestas, y angustiada incesantemente con los sermones de aquella bendita monja, se vio en la necesidad de responder que estaba pronta a todo lo que la mandasen... Pero no te puedo ponderar cuánto lloró la pobrecita, qué afligida estuvo. DOÑA FRANCISCA.-   Ya, como tú no lo has oído... Y dice que Don Diego se queja de que yo no le digo nada... Harto le digo, y bien he procurado hasta ahora mostrarme delante de él, que no lo estoy por cierto, y reírme y hablar niñerías... Y todo por dar gusto a mi madre, que si no... Pero bien sabe la Virgen que no me sale del corazón. Es un teatro de signo social, que persigue la independencia de la mujer. DON DIEGO.- Pues ¿de qué hablas? Y mi tía, mi pobre tía, lloraba tanto... Es ya muy viejecita. RITA.-   Sí. ¡Es lástima! 0000003772 00000 n verdadero. DON DIEGO.-   ¿Conque para cada año un tomo? Mira, dile en caridad que se disponga, porque está en peligro. , éste el de la madre y aquél el nuestro. Usted (A DON CARLOS .) SIMÓN.- ¡Valor! Siete u ocho años a lo más... 0000007561 00000 n Acto 2, Escena 2, línea 97 Polonio informa que el rechazo de Ofelia ante el deseo de Hamlet ha causado la locura del Príncipe. Advertencia El sí de las niñas se representó en el teatro de la Cruz el día 24 de enero de 1806, y si puede dudarse cuál sea entre las comedias del autor la más estimable, no cabe duda en que ésta ha sido la que el público español recibió con mayores aplausos. Don Félix está ya en Alcalá. Hemos ido allá, me ha visto, la han informado de cuanto ha querido saber, y ha respondido que está bien, que admite gustosa el partido que se le propone... Y ya ves tú con qué agrado me trata, y qué expresiones me hace tan cariñosas y tan sencillas... Mira, Simón, si los matrimonios muy desiguales tienen por lo común desgraciada resulta, consiste en que alguna de las partes procede sin libertad, en que hay violencia, seducción, engaño, amenazas, tiranía doméstica... Pero aquí no hay nada de eso. Quererlos; no tiene remedio, quererlos... Pero ¿qué dirá la señorita cuando le vea, que está ciega por él? Acto tercero. El sí de las niñas es una de las obras más conocidas de Leandro Fernández de Moratín, escrita a principios del siglo XIX y estrenada en el teatro en el año 1806. 0000010958 00000 n DOÑA FRANCISCA.-   Es verdad. DON DIEGO.- Porque no todos ven las cosas de una manera, y no faltaría quien murmurase, y dijese que era una locura, y me... Sí, de todo me acuerdo, y mientras viva conservaré la memoria... Pero está ausente... y entretenido acaso con nuevos amores. RITA.-   Eso no lo puedo yo creer. SIMÓN.- Para Don Carlos, su sobrino de usted, mozo de talento, instruido, excelente soldado, amabilísimo por todas sus circunstancias... Para ése juzgué que se guardaba la tal niña. La obra fue prohibida desde 1915 hasta 1834 y después de 1834 se presentó con cortes. ¡Rita! DOÑA IRENE.-   Y qué bien piensa acerca de lo preferible que es para una criatura de sus años un marido de cierta edad, experimentado, maduro y de conducta... CALAMOCHA.-   ¿Gusta usted de que eche una mano, mi vida? Hay de todo; la dificultad está en saber escogerlos. RITA.-   Señora. ... Llora junto a Rita y se van a la habitación de Doña Francisca. DON DIEGO.- Sí, señor. SIMÓN.- Sí, señor. 0000010612 00000 n Ya lo he mirado bien y lo tengo por cosa muy acertada. Pues, para servir a usted, ya tenía los cincuenta y seis, muy largos de talle, cuando se casó conmigo. Si tratta di una commedia in prosa divisa in tre atti che venne successivamente proibita dall' Inquisizione. Por eso le quise tanto, por eso le tengo tan fijo aquí... aquí...  (Señalando el pecho.) 0000006992 00000 n DON DIEGO.-   ¡Calle! SIMÓN.- No haya miedo que a nadie lo cuente. Busca al mayoral, y dile que venga para quedar de acuerdo en la hora a que deberemos salir mañana. DOÑA IRENE.-   Y aquella chica, ¿qué hace? Y no canta mal... Vaya, aventura tenemos... ¡Ay, qué desvencijado estoy! He leído un rato. DOÑA FRANCISCA.-   ¿Adónde vas? Sólo falta que la parte interesada tenga la misma satisfacción que manifiestan cuantos la quieren bien. DOÑA FRANCISCA.-   ¿De veras? Locas estaban con ella. RITA.-   ¿Qué es eso? CALAMOCHA.-   ¿Qué hallazgo es éste? DOÑA IRENE.-   Oiría usted lo mismo que le he dicho ya. Porque no miento ni sé fingir, por eso me llaman picarona. DOÑA FRANCISCA.-   ¿Te acuerdas, cuando me decía que era imposible apartarme de su memoria, que no habría peligros que le detuvieran, ni dificultades que no atropellara por mí? A ver. 0000004460 00000 n 0000007775 00000 n Doña Irene la escribió con anticipación sobre el particular. Y era un hombre que, mejorando lo presente, no es posible hallarle de más respeto, más caballeresco... Y, al mismo tiempo, más divertido y decidor. DOÑA FRANCISCA.- Toma (Vuelve a atar el pañuelo y se le da a RITA , la cual se va con él y con las mantillas al cuarto de DOÑA IRENE .) Desengáñese usted, señorita. ¿Eh? DOÑA IRENE.-   Es muy gitana, y muy mona, mucho. DOÑA IRENE.-   Sí, que hay mil chismes que acomodar. RITA deja un pañuelo atado sobre la mesa y recoge las mantillas y las dobla.). Argumento de "El si de las niñas", libro de LEandro Fernandez de Moratin. (Se levanta y se entra en su cuarto.) RITA.-   ¿Qué dices? h�b```b``-g`c`��e`@ �G�Bf�e�Iq�bVe`h}v�v��ȢpA ��ɡS*��Ӧ��6�� n�Tx�*�đÄE�c�E����[��!Qm�+O�mp�ed�I�֘�'[631U�w���s]��%.���m��ݞT�� ��QP44���.� (X��2��y)A1dI _�Y�k@�1�00Ν�A. DON DIEGO.- Pues con ellos (A CALAMOCHA .) ¿Le diste de comer? 0000001494 00000 n SIMÓN.- Sí, señor. Título: 2. DON DIEGO.- ¿Ahora estamos ahí? DON DIEGO.-   ¡Graciosa niña! 0000013765 00000 n DON DIEGO.- Pues ¿qué creías? RITA.-   Yo te lo diré. cuántas cosillas traigo. El que se lleve chasco en la elección, quéjese de su mala suerte, pero no desacredite la mercancía... Hay hombres muy embusteros, muy picarones; pero no es creíble que lo sea el que ha dado pruebas tan repetidas de perseverancia y amor. que le haga una cortesía a la francesa, señor Don Diego? RITA.-   Un criado viene con él. Mal parecería, señor Don Diego, que una doncella de vergüenza y criada como Dios manda, se atreviese a decirle a un hombre: yo le quiero a usted. ¿Sabes tú lo enfadado que estoy con él? DOÑA FRANCISCA.- Sí, es verdad. DON DIEGO.-   Cierto que es un dolor el ver rodeados de hijos a muchos que carecen del talento, de la experiencia y de la virtud que son necesarias para dirigir su educación. DOÑA IRENE.-   Conmigo usa de más franqueza. SIMÓN.- Decía que... Vamos, o usted no acaba de explicarse, o yo lo entiendo al revés... En suma, esta Doña Paquita, ¿con quién se casa? Pero ¿qué me vas a contar? %PDF-1.6 %���� Ya se acuerda usted de lo expresiva que estuvo y... Don Félix. DOÑA IRENE.-   No; esto se lo decía yo, y me escuchaba con una atención como si fuera una mujer de cuarenta años, lo mismo... ¡Buenas cosas la dije! DOÑA FRANCISCA.-   ¿Qué sabes tú? DOÑA IRENE.-   Sí señor; ese plan se ha propuesto. Pues bien satisfecho quedó usted entonces del valor de su sobrino; y yo le vi a usted más de cuatro veces llorar de alegría cuando el rey le premió con el grado de teniente coronel y una cruz de Alcántara. SIMÓN.- ¿Con usted? DON DIEGO.- ¿No? Seguimiento del Tema: Espionaje 4. DOÑA FRANCISCA.-   ¿Me voy, mamá? El día tres de julio salió de mi casa, y a fines de septiembre aún no había llegado a sus pabellones... ¿No te parece que para ir por la posta hizo muy buena diligencia? El año pasado, ya lo viste, estuvo dos meses en Madrid... Y me costó buen dinero la tal visita... En fin, es mi sobrino, bien dado está; pero voy al asunto. DON DIEGO.-   Es verdad. Ello es que cuando, pasado el primer susto, hubo lugar de discurrir escapatorias y arbitrios, no hallamos otro que el de avisar a tu amo, esperando que si era su cariño tan verdadero y de buena ley como nos había ponderado, no consentiría que su pobre Paquita pasara a manos de un desconocido, y se perdiesen para siempre tantas caricias, tantas lágrimas y tantos suspiros estrellados en las tapias del … DOÑA IRENE.-   ¡Válgame Dios! trailer <]/Prev 558092>> startxref 0 %%EOF 77 0 obj <>stream No hay que temer... Y si tropieza con alguna fullera de amor, buenas cartas ha de tener para que le engañe. RITA.-   ¡Botarate! y con las maletas al mesón de afuera. Sale DON DIEGO de su cuarto, SIMÓN , que está sentado en una silla, se levanta. Novela en la que se relata la historia de un hombre de 60 años llamado Don Diego quien se encuentra acompañado de su sirviente simón, en una posada de Alcalá, a la espera de la llegada de doña Inés y de su hija francisca. (Se va oscureciendo lentamente el teatro.) I. DESCRIPCION DEL CONTEXTO HISTORICO CULTURAL 1.1. No sé lo que hubiera dado porque hubiese podido oírla. DON DIEGO.-   Ya se ve que será una delicia y... Vamos, es de lo que no se encuentra por ahí... Y talento... Sí señor, mucho talento... Conque, para acabar de informarte, lo que yo he pensado es... DOÑA IRENE.-   Lo cierto es que el autor, que es sobrino de mi hermano político el canónigo de Castrojeriz, no la deja de la mano; y a la hora de ésta lleva ya escritos nueve tomos en folio, que comprenden los nueve años primeros de la vida del santo obispo. Ni quería comer, ni podía dormir... Y al mismo tiempo era preciso disimular, para que su tía no sospechara la verdad del caso. SIMÓN.- Yo no alcanzo la causa de tanto retiro. ¡Oh!, yo le prometo que no se quejará de mí. ¡Ay!, y una campanilla de barro bendito para los truenos... ¡Tantas cosas! 'Lecturas inquisitoriales de El sí de las niñas', en Del siglo XVIII al XIX. (Se levanta y vuelve a sentarse.) Le diré que venga una media hora antes. RITA.-   ¡Ay, cuando la señorita lo sepa! SIMÓN.- Y en eso hace usted bien. SIMÓN.- Bien está. 0000006265 00000 n ¡Pobrecita! SIMÓN.- No hay que decírmelo. Ahora sí se conoce que la tiene amor. DON DIEGO.- Sí. Ha padecido mucho este invierno... Pero, vaya, no sabía qué hacerse con su sobrina la buena señora... Está muy contenta de nuestra elección. DON DIEGO.-   Cierto que es consuelo tener, así, una criatura y... Ya ves tú la religiosa de Guadalajara si es mujer de juicio; ésta de Alcalá, aunque no la conozco, sé que es una señora de excelentes prendas; mira tú si Doña Irene querrá el bien de su hija; pues todas ellas me han dado cuantas seguridades puedo apetecer... La criada, que la ha servido en Madrid y más de cuatro años en el convento, se hace lenguas de ella; y sobre todo me ha informado de que jamás observó en esta criatura la más remota inclinación a ninguno de los pocos hombres que ha podido ver en aquel encierro. (Recoge los trastos que puso sobre la mesa en ademán de irse.) Porque sucede también que estos atolondrados de chicos suelen plagarse de criaturas en un instante, que da compasión. ¡Mala peste en ellos! DOÑA IRENE.- Ha sentido mucho no conocer a usted. Colección de bichos más abundantes no la tiene el Gabinete de Historia Natural... Miedo me da de entrar... ¡Ay! Era la primera obra que escribía después de La comedia nueva, pues tanto El barón como La mojigata, estrenadas más tarde que aquella, fueron escritas a finales de los años 80. DOÑA IRENE.-   ¡Y qué fresco tienen aquel locutorio! DON DIEGO.- Pero quiero absolutamente que no se sepa hasta que esté hecho. ¿Y qué sacarían con engañarme? El sugiere al Rey Claudio que la Reina Gertrudis hable con su hijo sobre el asunto en privado. La detención ha sido para que la señorita visite a otra tía monja que tiene aquí, tan arrugada y tan sorda como la que dejamos allá. Resumen "el sí de las niñas" RESUMEN BREVE El sí de las niñas se representó el 24 de enero de 1806, y si puede dudarse cuál sea entre las comedias del autor la más estimable, no cabe duda en que ésta ha sido la que el público recibió con mayores aplausos. Resumen la obra El sí de las Niñas. 0000002838 00000 n DON DIEGO.- Muy bien venidas, señoras. Y ha sido preciso estarme quieto y no exponerme a que me hallasen por ahí. DON DIEGO.-   Quisiera sólo que se explicase libremente acerca de nuestra proyectada unión, y... DON DIEGO.- Y que siguió escribiéndome, aunque algo perezoso, siempre con la data de Zaragoza. DON DIEGO.- ¡Mire usted qué idea! DON DIEGO.-   Sí, ya estoy; pero ¿no pudiera, sin faltar a su honor ni a su sangre...? RITA.-   ¿Conque le tenemos aquí? DON DIEGO.-   ... un embeleso el verlos juguetear y reír, y acariciarlos, y merecer sus fiestecillas inocentes. DOÑA IRENE , DOÑA FRANCISCA , DON DIEGO . DOÑA IRENE.-   ¿Qué has hecho del tordo? RITA.-   ¿De veras? CALAMOCHA.-   Sí. RITA.-   Pues ya presto habrá de dejarlo, que empieza a anochecer... Señorita, lo que la he dicho a usted es la verdad pura. 0000025606 00000 n RITA.-   ¡Qué chapucerías! Dan malos ratos, pero ¿qué importa? Código literario: El sí de las niñas es uno de los ejemplos más importantes de la expresión neoclásica en España. SIMÓN.- ¡Oh! DON DIEGO.-   Bien; si fuese un hombre a quien hallara por casualidad en la calle y le espetara ese favor de buenas a primeras, cierto que la doncella haría muy mal; pero a un hombre con quien ha de casarse dentro de pocos días, ya pudiera decirle alguna cosa que... Además, que hay ciertos modos de explicarse... ¡Ya se ha roto la santa Gertrudis de alcorza! DON DIEGO.-   Sí, hija mía. 0000011538 00000 n El sí de las niñas (TV) es una película dirigida por Gustavo Pérez Puig con Carmen Bernardos, Pablo Sanz, María Silva, Isabel María Pérez, Alfonso Gallardo .... Año: 1970. Traté de dormir, pero en esta posada no se duerme. Adiós. RITA.-   La de usted ya está. DOÑA IRENE.-   Pues a eso voy... Ni a mí podía convenirme en aquel entonces un boquirrubio con los cascos a la jineta... No señor... Y no es decir tampoco que estuviese achacoso ni quebrantado de salud, nada de eso. Leandro Fernández de Moratín escribió El sí de las niñas en 1801. Pues ¿hay más en esto que haber acompañado usted a Doña Irene hasta Guadalajara para sacar del convento a la niña y volvernos con ellas a Madrid? DON DIEGO.- Y no pienses tú que, a pesar de tantas seguridades, no aprovecho las ocasiones que se presentan para ir ganando su amistad y su confianza, y lograr que se explique conmigo en absoluta libertad... Bien que aún hay tiempo... Sólo que aquella Doña Irene siempre la interrumpe; todo se lo habla... Y es muy buena mujer, buena... DOÑA FRANCISCA.-   Sí, bien. Y me parece excelente idea. ¿Tuyo y mío? Más ha comido que un avestruz. 1. Lo deja todo sobre la mesa y se sienta.) SIMÓN.- Pues bien está. ¿Eso decía? SIMÓN.- Bien está, señor. ¡Qué poco me gustan a mí las mujeres gazmoñas y y zalameras! ( DOÑA FRANCISCA se va al cuarto de DOÑA IRENE ; RITA , por la puerta del foro. RITA.-   Y, ¿adónde? DOÑA FRANCISCA.-   ¿Qué dices? Don Diego (un señor muy rico e instruido, de 69 años que pretende casarse con Doña Francisca) y Simón (el criado de Don Diego) hablan de lo bella que es francisca y de que sería una muy buena idea si ella se casase con Don Diego, y este llega a la conclusión de pedirle su mano. DOÑA IRENE.-   ¡Hijos de mi vida! Él no entró jamás por las puertas, y cuando de noche hablaba con usted, mediaba entre los dos una distancia tan grande, que usted la maldijo no pocas veces... Pero esto no es el caso. SIMÓN.- Ya las estudia; o, por mejor decir, ya las enseña. Escena I. DOÑA IRENE.-   No tenga usted sobre ese particular la más leve desconfianza; pero hágase usted cargo de que a una niña no la es lícito decir con ingenuidad lo que siente. ¿No se acuerda usted ya de aquel día de asueto que tuvimos el año pasado en la casa de campo del intendente? RITA.- No importa; yo me la comeré. Amores del señor oficial y devaneos que le traen loco... Por ahí en esas ciudades puede que... ¿Quién sabe? 0000003355 00000 n DOÑA IRENE.- ¡Ay! CALAMOCHA.-   Adiós, aborrecida. RITA.-   Gracias, mi alma. RITA.-   No hay que dar cuidado. Estudios histórico-literarios, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, pp. DOÑA FRANCISCA.-   Pues con todo, aquella monja tan gorda que se llama la madre Angustias , bien sudaba... ¡Ay, cómo sudaba la pobre mujer! 0000006045 00000 n Se ha enfadado tanto, y me ha llamado picarona, inobediente... ¡Pobre de mí! Sí, la quiere, bien se conoce...  (Sale CALAMOCHA del cuarto de DON CARLOS , y se va por la puerta del foro.) A cada instante hablamos de usted, y en todo manifiesta el particular cariño que a usted le tiene... ¡Con qué juicio hablaba ayer noche, después que usted se fue a recoger! El sí de las niñas es una obra... neoclásica. Pero... ¡Válgame Dios! DOÑA IRENE, DOÑA FRANCISCA , RITA , DON DIEGO . ¿Por qué? ¿Cómo te hallo aquí? DOÑA IRENE.-   Sí señor; pero como la familia ha venido tan a menos... ¿Qué quiere usted? (Sale DOÑA FRANCISCA .) Fue una obra muy exitosa, el mayor acontecimiento teatral del siglo XVIII.

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